PACTA
Comprar vivienda con crédito hipotecario toma alrededor de ocho semanas en Colombia. No porque cada trámite sea lento, sino porque se hacen en fila. Nosotros los hacemos al mismo tiempo.
Pacta sunt servanda
«Los acuerdos se cumplen.» El principio que sostiene todo contrato desde el derecho romano. Nosotros lo extendemos al calendario.
Revisamos títulos, gravámenes y paz y salvos antes de que el inmueble se publique. Los problemas aparecen al principio, cuando todavía se pueden resolver.
El comprador llega con la aprobación bancaria y el avalúo ya coordinados. Nadie hace una oferta sin saber si el banco la respalda.
Aceptada la oferta, la minuta, la instrucción fiduciaria y el turno notarial arrancan el mismo día. Ninguno espera a los otros.
La escritura llega revisada por todas las partes. Se firma, la fiducia libera según lo pactado y el registro se radica de inmediato.
El banco espera el avalúo. La notaría espera al banco. El registro espera a la notaría. Ningún paso tarda ocho semanas: la suma de las esperas, sí.
La ley colombiana no obliga a que estos procesos sean sucesivos. Lo que los mantiene en fila es la práctica del sector, y una fiducia vigilada es lo que permite romperla sin que nadie asuma un riesgo nuevo.
Diagrama del diseño del proceso. Las ocho semanas corresponden al ciclo habitual del mercado; los tiempos de Pacta se publicarán con datos de cierres reales cuando termine el piloto.
Comprador, vendedor, banco y notaría trabajan sobre un solo expediente. Nadie tiene que llamar a preguntar en qué va el proceso, porque el estado está a la vista y con fecha.
Cuando los cuatro frentes quedan en verde, la firma deja de ser una negociación de agendas y pasa a ser una cita.
El Sello Pacta
Verba volant,
scripta manent.
Las palabras vuelan; lo escrito permanece.
El Sello Pacta no es un logotipo: es una revisión terminada y fechada. Donde aparece, estas cuatro cosas ya están verificadas.
No le pedimos a nadie que trabaje más rápido. Le pedimos al proceso que deje de trabajar en fila. Todo el trabajo pesado ocurre antes de que exista una oferta, no después.
Los recursos del comprador y el desembolso del banco viven en un encargo fiduciario vigilado por la Superintendencia Financiera, y se liberan solo contra las condiciones que las partes firmaron.
Nuestra tarifa es una línea dentro de esa misma instrucción fiduciaria y se paga en la firma, sin transferencias aparte. Si el cierre no ocurre, no hay factura.
Pacta no compite por la comisión ni por el cliente. Quitamos la fila; la relación y el negocio siguen siendo del agente inmobiliario.
Pacta es una compañía colombiana en formación. Estamos construyendo el proceso junto a notarías, entidades financieras y una sociedad fiduciaria vigilada, y preparando los primeros cierres en Bogotá.
Preferimos decirlo así, en vez de inventarnos una trayectoria. Una empresa que promete certeza no puede empezar exagerando.
Lo que sí tenemos es una tesis clara: el retraso en la compraventa de vivienda no es un problema tecnológico ni legal, sino de orden. Cuatro instituciones que podrían trabajar en paralelo hoy trabajan una detrás de otra, y nadie tiene el incentivo de coordinarlas.
Ese es el trabajo de Pacta. Cuando tengamos cierres reales, publicaremos los tiempos exactos, buenos o malos.
Si tienes un inmueble para vender, una compra en curso, o trabajas en una notaría, un banco o una fiduciaria: escríbenos. Estamos armando el primer grupo de cierres y hablamos con cada interesado directamente.
Recibido. Te escribimos pronto.
No se pudo enviar. Escríbenos directamente a juanfe@joinrecode.co.
Sin costo y sin compromiso. Solo te escribimos por esto.
Contacto directo
hola@pacta.co
Dónde estamos
Bogotá, Colombia
Razón social
Pacta Servanda S.A.S.